«Hay diferentes preguntas que un joven artista puede hacer —dice el cantautor Linford Detweiler—. Una es: “¿Qué debo hacer para ser famoso?”». Detweiler advierte que esa meta «abre la puerta a toda clase de fuerzas destructivas, tanto internas como externas». En cambio, con su esposa, han elegido un camino musical menos llamativo, en el cual «siguen creciendo durante toda la vida».