Carlos, un actor experto en artes marciales, honró a su madre cuando esta cumplió 100 años, compartiendo cómo lo había ayudado en su transformación espiritual. Escribió: «Mamá ha sido un ejemplo de fe y perseverancia». Crio tres hijos durante la Gran Depresión; sufrió la muerte de dos cónyuges, un hijo, un hijastro y nietos; y soportó muchas cirugías. «Ha orado por mí durante toda mi vida —continuó diciendo—. Cuando mi alma casi se perdía en Hollywood, ella estaba en casa, orando por mi éxito y mi salvación». Y concluyó: «Le doy gracias por ayudar a Dios a hacer de mí todo lo que puedo y debo ser».