La Biblia en un año:
… el Señor dio, y el Señor quitó; sea el nombre del Señor bendito (v. 21).
La escritura de hoy:Job 1:18-22
Después de orar sobre lo que Dios los llamaba a hacer en la próxima etapa de sus vidas, Marcos y Nina decidieron mudarse al centro de la ciudad. Compraron una casa y empezaron a restaurarla… hasta que llegó la tormenta. Marcos me escribió: «Esta mañana tuvimos una sorpresa. El tornado que pasó derrumbó nuestra renovación; hasta los tirantes y los ladrillos. Dios tiene algo entre manos».
Las tormentas incontrolables no son lo único que nos sorprende y genera confusión en nuestra vida. No obstante, una de las claves para sobrevivir es no perder de vista a Dios en medio del problema.
La catástrofe climática en la vida de Job, que hizo que perdiera sus bienes y que murieran sus hijos (Job 1:19), fue tan solo una de las sorpresas traumáticas que enfrentó. Antes de eso, tres mensajeros habían llegado con malas noticias (vv. 13-17).
En un mismo día, podemos pasar de festejar a lamentarnos, de celebrar la vida a procesar la muerte, o algún otro desafío de la vida. Nuestras vidas pueden imprevistamente reducirse a «tirantes y ladrillos», financiera, relacional, física, emocional o espiritualmente. Pero Dios es más poderoso que cualquier tormenta. La fe que se centra en Él permite sobrevivir, y nos capacita para decir con Job y otros: «sea el nombre del Señor bendito» (v. 21).
De: Arthur Jackson
Fuente: Nuestro Pan Diario
Reflexiona y ora
Padre, ayúdame a no perderte de vista.
¿Qué te ha ayudado a aclarar tu visión cuando perdiste de vista a Dios? ¿Qué enseñanza de Job puede ayudarte cuando aparezcan tormentas en tu vida?
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