Cuando era joven, Raj había confiado en Jesús como Salvador, pero poco después, se había alejado de la fe y de Dios. Con el tiempo, decidió renovar su relación con Jesús y volver a la iglesia… solo para escuchar que una mujer lo regañó por haber desaparecido durante todos esos años. Su sentimiento de vergüenza y culpa aumentó, y se preguntaba: ¿Ya no hay esperanza para mí? Entonces, recordó cuando Jesús restauró a Pedro (Juan 21:15-17), aunque este lo había negado (Lucas 22:34, 60-61).