Estaba mirando las publicaciones en mis redes sociales después de la inundación en el sur de Louisiana en 2016, y me encontré con un mensaje de una amiga. Tras enterarse de que su casa tendría que ser reconstruida, la madre la alentó a acudir a Dios aun en su desalentadora labor de limpieza. Después, mi amiga publicó versículos bíblicos que encontró expuestos en los marcos de las puertas de su casa, aparentemente escritos cuando había sido construida. La lectura de las Escrituras en los postes la reconfortó.