En las últimas décadas, una palabra nueva se ha incorporado al lenguaje cinematográfico: reinvención. Se toma una historia vieja y se relanza. Algunas son de cuentos conocidos, mientras que otras toman historias no tan familiares y las vuelven a relatar de una forma novedosa. Pero, en cada caso, una reinvención es una especie de segunda oportunidad. Un nuevo comienzo, una chance de poner vida nueva a lo antiguo.