El poeta inglés William Cowper encontró un amigo en su pastor, John Newton. Cowper sufría de depresión y ansiedad, y trató de suicidarse varias veces. Cuando Newton lo visitaba, caminaban y hablaban de Dios. El pastor pensó que a Cowper lo beneficiaría mucho usar su creatividad y tener una razón para escribir sus poesías, así que decidió compilar un himnario, el cual incluyó muchas de sus canciones; entre ellas, «Dios se mueve de una manera misteriosa». Cuando Newton se trasladó a otra iglesia, ambos continuaron una fuerte amistad y se escribieron con regularidad durante el resto de la vida de Cowper.