La Biblia en un año:
… estaremos siempre con el Señor (v. 17).
La escritura de hoy:
Cuando escribía el obituario de mi mamá, sentí que la palabra murió era muy extrema para la esperanza que tenía de nuestro prometido reencuentro en el cielo. Entonces, puse: «Fue recibida en los brazos de Jesús». Aun así, a veces me entristezco cuando miro fotos familiares más actuales donde ella no está. No obstante, hace poco descubrí a un artista que, utilizando fotos de los seres queridos, elabora retratos familiares que incluyen a aquellos que hemos perdido. Con sus pinceladas, este artista representa la promesa de Dios de un reencuentro celestial. Derramé lágrimas al pensar en ver a mi mamá sonriendo a mi lado otra vez.
Pablo afirma que los creyentes en Jesús no tienen que entristecerse «como los que no tienen esperanza» (1 Tesalonicenses 4:13). «Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él» (v. 14). El apóstol admite la segunda venida de Cristo y proclama que todos los creyentes serán reunidos con Él (v. 17).
Esta promesa puede consolarnos al perder a un ser querido que ha confiado en Jesús. Y la certeza de un futuro con nuestro Rey resucitado también nos da esperanza al enfrentar nuestra propia mortalidad, hasta que Cristo venga o nos llame al hogar celestial.
Reflexiona y ora
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