Cerca de las fiestas, los envíos de paquetes se retrasaban por la cantidad enorme de pedidos en línea. Recuerdo la época en que íbamos directamente a la tienda para hacer las compras. Un día, mi madre se registró en una cuenta que incluía entregas rápidas, y nuestra expectativa de tiempos de entrega cambió. Con garantía de entrega en 48 horas, nos acostumbramos a recibir todo rápido, y los retrasos nos frustraban.