A fin de ayudar a algunos niños que viven en las calles de Mumbai, India, Ranjit escribió una canción con sus nombres. Con una melodía única para cada nombre, les enseñó a cantarla, con la esperanza de alentarlos al recordar cómo se llamaban. Para los niños que no suelen oír que dicen sus nombres con amor, esto les hizo un regalo de respeto.