Según la psicóloga Meg Jay, nuestra mente tiende a pensar en nuestro yo futuro de forma similar a como lo hacemos con respecto a los desconocidos. ¿Por qué? Tal vez se deba a lo que se llama a veces «brecha de empatía». Puede ser difícil ser sensible a las personas que no conocemos personalmente; incluso a versiones futuras de nosotros mismos. Por eso, Jay trata de ayudar a los jóvenes a imaginar cómo serán en el futuro y dar pasos para ocuparse de ellos, allanándoles el camino para que persigan sus sueños y no se rindan.