En junio de 2021, un tornado pasó por una comunidad y destruyó el granero de una familia. Fue una pérdida triste porque aquel granero había estado en la familia desde fines del siglo xix. Cuando Juan y Bárbara pasaron por allí camino a la iglesia a la mañana siguiente, se preguntaron cómo podían ayudar. Se detuvieron y se enteraron de que la familia necesitaba ayuda con la limpieza. Entonces, esta pareja se dirigió a su auto, volvió a su casa a cambiar de ropa y regresó a pasar el día ayudando a limpiar el desastre que había dejado el tornado. Pusieron su fe en acción al servir a la familia.