La Dra. Rebecca Lee Crumpler fue la primera mujer afroamericana en obtener un título en medicina. Aun así, durante su vida (1831-1895), recuerda ser «ignorada, menospreciada y considerada insignificante». No obstante, siguió consagrada a curar y cumplir su propósito. Afirmaba que, aunque algunos la juzgaran por su raza y género, siempre tendría una «disposición renovada y valiente para ir cuando y dondequiera el deber la llamara». Creía que brindar atención médica a mujeres, niños y esclavos liberados era una manera de servir a Dios. Lamentablemente, solo casi 100 años después recibió el reconocimiento formal por sus logros.