El partido de básquet de sexto grado ya había comenzado. Padres y abuelos alentaban a sus jugadores, mientras los hermanitos se entretenían en los pasillos de la escuela. De repente, sonaron las sirenas del estadio. Se había encendido la alarma de incendios. De inmediato, los niños entraron corriendo al gimnasio llenos de pánico, buscando a sus padres.