Una de las consecuencias de la pandemia de COVID-19 fue la recalada de los cruceros y la cuarentena de los pasajeros. The Wall Street Journal publicó un artículo con entrevistas a algunos de los turistas. Comentando acerca de las oportunidades de conversar que le brindó la cuarentena, un pasajero bromeó sobre cómo su esposa —que tenía una memoria excelente— pudo reflotar cada transgresión que él había cometido, ¡y sentía que ella aún no había terminado!