Bruno y Katia se contemplaban radiantes. Al mirar el gozo en sus rostros, jamás habrías adivinado todos los problemas que tuvieron con sus planes de boda por las restricciones del COVID-19. Aunque había solo 25 familiares presentes, la pareja irradiaba gozo y paz mientras intercambiaban sus votos, debido al amor que se tenían; y expresaron su gratitud por el amor de Dios.