«Sentí como si hubiera caído en un pozo —dijo Julia—. La conmoción del descubrimiento fue como una puñalada». Se enteró de que su novio estaba saliendo con otra chica. Su noviazgo previo había terminado igual. Por eso, cuando oyó en un estudio bíblico sobre el amor de Dios, no pudo evitar preguntarse: ¿Será este otro engaño? ¿Saldré lastimada si le creo a Dios cuando dice que me ama?