Aunque tenía solo trece años, DeAvion aceptó un desafío de servir a otros. Él y su mamá habían oído una historia de un hombre que invitaba a chicos a cortar el césped gratis en 50 lugares durante las vacaciones de verano. La idea era ayudar a personas mayores, madres solteras y discapacitados; a todo el que necesitara ayuda. El objetivo del fundador era enseñar la importancia de la ética laboral y la retribución a la comunidad. A pesar del calor y las otras actividades que podían atraer a un joven, DeAvion decidió asumir el desafío y ayudar.