Voluntarios de una organización de rescate de animales de granja en Australia encontraron una oveja errante cubierta con más de 35 kilos de lana sucia y enmarañada. Supusieron que alguien la había olvidado y que estuvo perdida entre los arbustos al menos cinco años. Entonces, la aliviaron mediante el incómodo proceso de esquilar su pesado vellón. Una vez liberada de su carga, Baarack comió. Sus piernas se fortalecieron, y fue adquiriendo más confianza y seguridad a medida que pasaba tiempo con sus rescatadores y los otros animales en el refugio.