El poeta, pintor y litógrafo William Blake disfrutó 45 años de matrimonio con su esposa Catherine. Desde su casamiento hasta la muerte de él, trabajaron lado a lado. Ella ponía color a los dibujos de él, y la devoción de ambos soportó años de pobreza y otros desafíos. Ya enfermo, el último dibujo de Blake fue el rostro de su esposa. Cuatro años después, ella murió apretando en su mano uno de los lápices de su esposo.