Una mañana, hace años, estaba sentado en mi silla cuando mi hija pequeña vino directamente hacia mí y saltó sobre mi regazo. Le di un abrazo paternal y besé suavemente su cabeza, y ella suspiró contenta. Pero, luego, frunció el ceño, arrugó la nariz y miró acusadoramente mi taza de café. «Papá —anunció con solemnidad—, te […]