Fue imposible no llorar ante la información del estado de mi amiga Ira. En 2022, pocos días después de dejar su casa en Kiev, la asediada capital de Ucrania, compartió una imagen de ella en el pasado, sosteniendo la bandera de su país tras participar en una carrera. Escribió: «Todos estamos corriendo lo mejor que podemos en una maratón llamada vida. Corramos estos días aún mejor que eso; con algo en nuestro corazón que nunca muere». Durante los días siguientes, vi las numerosas formas en que mi amiga seguía corriendo esa carrera, manteniéndonos actualizados sobre cómo orar y apoyar a quienes sufrían en su país.