Brenda iba caminando hacia la salida del centro de compras cuando un destello rosa en una vidriera la atrajo. Se detuvo y quedó sin habla ante un «colorido saco acolchado rosa». ¡A Julia le va a encantar! Su amiga y compañera de trabajo, y madre soltera, había tenido problemas financieros, y aunque Brenda sabía que Julia necesitaba un saco abrigado, estaba segura de que ella nunca gastaría dinero en comprarse algo así. Después de vacilar un poco, Brenda sonrió, tomó su billetera e hizo enviar el saco a la casa de Julia con una tarjeta anónima: «Con mucho amor». Y luego salió casi bailando hasta su auto.