El murmullo fue desapareciendo mientras el líder del club literario resumía la novela sobre la que debatiría el grupo. Mi amiga Joan escuchaba atentamente, pero no reconocía la trama. Por fin, se dio cuenta de que había leído un libro con un título diferente a la obra que habían leído los demás. Aunque disfrutó la lectura del libro «equivocado», no pudo participar con sus amigos en el debate sobre el libro «correcto».